Descripción
Se trata de un edificio de nueva planta pero conservando el estilo y belleza de las casas tradicionales aranesas: tejados de pizarra con pronunciadas pendientes, madera en suelos y techos y muros de piedra. Estos elementos, junto con la majestuosidad de los paisajes que nos rodean, hacen de nuestro establecimiento el lugar ideal para relajarse y descansar. Sin ruidos, sin prisas, saboreando cada instante.
Esa es precisamente la filosofía que ha motivado este proyecto: calidad y calidez para el disfrute del cliente. Para ello no hemos escatimado esfuerzos en todas las dotaciones. El hotel dispone de quince mini-suites, trece en el edificio principal y dos en otro edificio anexo independiente. De ellas siete son dúplex. Todas muy luminosas y espaciosas. Los espacios comunes albergan salón con chimenea, comedor, terraza de verano y sala SPA. La sala SPA está equipada con mini-piscina de hidromasaje, sauna finlandesa y baño turco. Además el hotel dispone de guardaesquís con secabotas.
Habitaciones muy confortables y espaciosas, con todos sus servicios (TV plasma, Teléfono, Internet WiFi, minibar gratuito, secador de pelo, etc) y equipadas hasta el último detalle para el mejor descanso (por ejemplo, con una carta de almohadas). Algunas disponen de bañera de hidromasaje. El tamaño de nuestras habitaciones ha permitido poder habilitar un salón privado dentro de cada una de ellas.
Para dar un estilo personal a las estancias, todas ellas son distintas tanto en dimensiones como en decoración. De nuestras quince mini-suites siete son dúplex. En todas existe la posibilidad de alojar a una tercera persona, incluso una cuarta en las habitaciones dúplex, más espaciosas.