Descripción
Un lugar con encanto bohemio, paraiso ibicenco para gente poco convencional que busca otra forma de vida integrada en la naturaleza con sencillez y donde el lujo es hacer que los huespedes se sientan queridos con la infinidad de cuidados en pequeños detalles durante su estancia.
Esta finca del sXVII, rodeada de olivos centenarios, se encuentra en la cima de una colina, entre las fascinantes Roca Llisa y Cala Llonga. El estilo tradicional ibicenco, aderezado con arte contemporáneo, se apropia de las 9 habitaciones, con vigas de sabinas centenarias.