Descripción
Un agroturismo ibicenco de interior. Un sitio mágico donde se encuentra la paz y el recogimiento.
Se trata de una finca familiar centenaria que responde al carácter de la isla en su arquitectura y filosofía. Paredes encaladas y techos de sabina asentados en un oasis frutal y aromático. El conjunto desprende reminiscencias exóticas en su evocación de fuentes y nenúfares, muy orientalista...
Las habitaciones son la suma de influencias con lujo ecléctico, en un alarde de decoración suntuosa gracias a mobiliario exótico, alfombras árabes y piezas de arte adquiridas a lo largo y ancho del mundo. La madera, trabajada con excelencia, protagoniza no sólo el amplísimo espacio del dormitorio, sino también el reducto de los sanitarios, también lujosos por sus mármoles, griferías y claraboyas.
El restaurante también se aparta de la media, no ya por su cocina mediterránea e internacional o por su especial menú de tapas, sino por su presentación al aire libre.
El colofón orientalista lo pone el nuevo spa, instalado en diversas pagodas alrededor de la piscina, en donde los propietarios dan forma a la sabiduría recogida en sus periplos balineses y tailandeses.